Decía Paulo Futre en la entrevista que concedió hace apenas un mes a “El Vestuario”, http://elvestuario.es/futre-cada-vestuario-es-un-templo/ que Diego Pablo Simeone era a día de hoy uno de los mejores entrenadores del mundo y el mejor motivador que hay. Algo parecido deben pensar los aficionados rojiblancos que tienen al técnico argentino en lo alto de su tabla de ídolos, junto a otros como el “Sabio” Luis Aragonés o los canteranos Fernando Torres y Koke.

Y es que uno de los grandes méritos del Cholo es su capacidad para recuperar jugadores, para dar confianza a aquellos que no la tienen en sí mismos, para sacar lo mejor de cada futbolista y convertir en ídolos a muchos que pasaban desapercibidos. Esa capacidad motivadora y la creencia de que un equipo funciona mejor como tal que a golpe de estrella aislada, han hecho del Atlético de Madrid un equipo, al menos, a tener en cuenta; pero también han revolucionado el panorama futbolístico español. Y es que su famoso “partido a partido” se ha convertido en eslógan al que recurren entrenadores, jugadores, periodistas y hasta políticos (Albert Rivera, sin ir más lejos, lo utilizó hace tan sólo unos días para cerrar su debate ante Pablo Iglesias).

cholo

En una tertulia radiofónica me preguntaban hace unas semanas si había runrun en la grada por algunas decisiones del Cholo (como el cambio de Correa ante el Real Madrid) y si se estaba perdiendo confianza en el entrenador. Esto, claro, sólo lo puede preguntar alguien que no es asiduo al Calderón. Porque “runrun” o más bien el comentar con el de al lado determinados cambios o jugadas, puede haber de vez en cuando; pero que el Cholo Simeone sigue siendo el ídolo de la parroquia colchonera no lo duda nadie que haya visto cómo es capaz de provocar el rugir de la grada del Calderón con tan solo alzar los brazos. Porque cuando el ambiente en el Manzanares se enfría, basta un solo gesto de Diego Pablo, para que arda de nuevo (y no, no nos referimos a arder literalmente como con las bengalas que lanzaron los seguidores del Benfica).

Pero además de esta garra, este papel motivador y esta nueva filosofía del “partido a partido”, hay otro punto a destacar, y mucho, del papel del entrenador del Atlético de Madrid: su apuesta por la cantera. Porque en este equipo todos los jugadores, tanto los de renombre como los teóricos suplentes o los de las categorías inferiores, saben que pueden llegar a tener su oportunidad. Como el mismo Cholo dijo en la celebración por el título de Liga arrebatado a Madrid y Barcelona “si se cree y se trabaja, se puede”.

Raúl

Curiosamente estos días hemos asistido al anuncio de la próxima despedida de los terrenos de juego de Raúl González Blanco, canterano rojiblanco que acabó en las filas del vecino por la disolución de las categorías inferiores del Atlético de Madrid cuando Jesús Gil llegó a la presidencia del equipo. Raúl se convertiría con el tiempo en uno de los grandes ídolos del Real Madrid (hasta leyenda para muchos), el “gran capitán” (con permiso de Casillas) y en imagen de la cantera blanca (aunque llegara de rebote).

Raúl canterano

Por desgracia la realidad del jugador de la cantera del Real Madrid que destaca se aleja bastante de la idea de futbolista que consigue triunfar en el primer equipo. Porque la época de Zidanes y Pavones (si es que existió) quedó atrás hace tiempo por la política de Florentino de los Kakás, Bales, James, Chicharitos, Kovacics, Odegaards, etc. Muchos canteranos blancos tuvieron que dejar el club de su infancia para triunfar lejos: Jurado, Javi García, Callejón, Borja Valero, Rodrigo, Granero, Parejo, Adán, Diego López, Samuel Etoó, Negredo, Soldado, Morata, Juan Mata… muchos de ellos se han convertido en referentes de la selección española y en ídolos en sus equipos; como Juanfran y Filipe Luis, que comenzaron en las filas del Real Madrid y triunfan ahora en el club del Manzanares.

Juanfran y Filipe Luis

Son los vaivenes del fútbol. Las idas y venidas de jugadores, las luchas de la cantera, las operaciones de billetera, las despedidas. Es el poder del dinero, de la rebeldía, de la motivación, de la afición. Es el amor incondicional, la filosofía de vida. Es como nacen los ídolos.

Cholo Simeone

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