Volveremos empezaba a sonar a pasado. Después de 393 días en el infierno, el Betis regresa a la élite del fútbol español, lugar que nunca debió ni debería volver abandonar. El domingo el Benito Villamarín lucía como en las grandes citas donde casi 50.000 almas se dejaron la garganta, incluso bajo la lluvia inesperada en pleno mes de mayo los béticos más animaban. “Dicen que estamos locos de la cabeza…” ¡Cuánta razón!

La temporada empezó titubeante con un joven Julio Velázquez al frente del banquillo verdiblanco. Las cosas no salieron como él quería, los resultados no llegaban y la afición pedía un cambio. El cambio de actitud y los resultados llegaron con Merino comandando la nave de forma provisional, ¡y qué bien vinieron esas cuatro victorias en cuatro partidos! El recambio parecía claro, Pepe Mel volvía a su casa, a esa que tuvo que abandonar la temporada del descenso, el círculo se cerraba y parecía dejar en evidencia que la destitución del madrileño fue un error. Y Pepe Mel no pudo decir que no, no podía ver a su equipo arrastrando el escudo de las trece barras por los campos de Segunda División, así que se puso el mono de trabajo para devolver, nuevamente, al Betis a la máxima categoría.

Pepe Mel ascenso

Pepe Mel manteado por sus jugadores

Como en años anteriores, el técnico madrileño volvía a encontrar en Jorge Molina y Rubén Castro sus mayores aliados. Ambos han hecho una temporada sobresaliente oponiéndose a temas extradeportivos. Entre los dos han dejado goles para el recuerdo, goles que valen un ascenso, superando récords individualmente y de manera colectiva. Han escrito en mayúscula sus nombres en la historia del Betis.

Rubén Castro y Jorge Molina

Una pareja de delanteros histórica

Con el ascenso culminado, se debe trabajar la planificación de la próxima temporada. Todos coinciden en el mismo mensaje: el Real Betis no puede volver a pisar Segunda División, debe codearse entre los grandes del fútbol español ya que una afición como esta no merece tal castigo. Los capitanes Jorge Molina, Antonio Adán y Xavi Torres pronunciaron esas palabras en el discurso de celebración, al igual que su técnico Pepe Mel, quien pidió a los béticos exigencia de cara al futuro y no dejar que el club se duerma.

La teoría parece clara, ahora queda llevarla a la práctica. Hagamos un club grande para una afición de primera.

Tifo Betisweb

Así recibían los béticos al equipo

Sobre El Autor

Cris Olid

“A todo el que se ponga la camiseta del Betis le tiene que hervir la sangre verde. Y al que no le guste que se vaya a otro club. Es una filosofía que hay que inculcar.” Sebastián Alabanda.

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