La lluvia caía sobre el Sánchez Pizjuan. El Sevilla recibía al Villareal con una ventaja clara en la eliminatoria y las ganas intactas de superar el pase con méritos. No se dudaba de la importancia de este partido ni mucho menos de la capacidad del conjunto hispalense para certificar su pase y su superioridad. Para lo primero hubo que esperar hasta el minuto 69, ahí se sentenció la eliminatoria. La superioridad fue mucho más clara, solo nos hizo falta esperar al minuto 15 de la primera mitad para ver cómo el conjunto de Unai Emery se hacía con las riendas del partido. Nombres propios que no tardarían en resonar como el de Iborra, Sergio Rico, Denis Suárez o Vitolo entre otros, que hicieron al estadio corear nombres, celebrar y sobre todo vibrar con el dominio de su equipo sobre el terreno de juego.

El vigente campeón de la Europa League vuelve a estar presente en un sorteo de cuartos de final. Y lo hizo entre otros, gracias a la actuación de Iborra. Protagonista casi indiscutible desde hace un tiempo atrás con el Sevilla. Costó que se hiciera con la parroquia sevillista pero con el trabajo, y los resultados que de él se han obtenido, los seguidores de Nervión han visto en él un jugador en quien depositar su confianza, su ilusión. Y él, por su parte, se ha enamorado también del sevillismo. Es una comunión mutua.  A mí, he de reconocer, me ha conquistado. Pocas veces aparecen jugadores como él que den todo en cualquier jugada, casi desde cualquier posición, que merezcan un reconocimiento.

Reconocimiento a su trabajo e ilusión como la que le hace al propio jugador que después de sus números y resultados más recientes, su nombre sea uno de los que aparecen en todas las porras para la lista de convocados que dará Vicente del Bosque. Si el otro día sonaban trompetas cuando se nombraba a Vitolo, ahora otro sevillista, Iborra parece estar llamado a ocupar un puesto en la selección. El jugador reconoce soñar con semejante situación pero también tiene en cuenta la dificultad de la misma. Hay mucha calidad en los futbolistas españoles, mucha competitividad, pero claro está que para él sería un premio a la trayectoria y el trabajo que está realizando al frente del Sevilla FC. Sus llegadas al área, sus remates, apariciones determinantes un partido sí y otro también…el estado de forma en que se encuentra el nuevo ídolo sevillista es impresionante.

Suyo fue el primer gol. Suya fue la sentencia y el pase a cuartos de final. Con el 1-0 el partido estaba casi finiquitado. Faltaba por llegar aún el gol del Villareal (conjunto al que no hay que restarle ni un ápice de mérito en su periplo por la Europa League), y también posteriormente el de su compañero y sustituto Denis Suárez. El segundo tanto del partido sería suyo y con él se desataba la locura en el campo. El ¡vamos mi Sevilla! resonaba por las gradas y el pase a la que por ahora es “su” competición era un hecho. Una vez más tendrán la oportunidad de revalidar ese título al que vuelven a aspirar y para el que están considerados quizás como uno de los favoritos. Si se me permite el atrevimiento, quizás se apronto para hablar pero muchas son las miradas que están puestas sobre este equipo, sobre sus jugadores y sus resultados, quizás y con un poco de suerte, el año que viene el Sevilla no esté en el Europa League, título que ya casi “tiene dominado”  sino que ocupe una plaza en la disputa por la Champions League.

Sobre El Autor

Cris De León

"Malo no es soñar, malo es quedarse dormido y desperdiciar las oportunidades." Andrea Pirlo.

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