La historia del Girona FC podría formar parte de un libro de aventuras. Sin lugar a duda, un ejemplar digno de convertirse en best seller. Tenemos a unos protagonistas casi perfectos: dinero, juicios, balón y estadio…. todos los ingredientes necesarios para escribir un gran trama. A la espera del flamante escritor…. empiezo con la introducción.

Un pequeño equipo de fútbol catalán de aire familiar subía poco a poco hasta llegar a categorías tan solo soñadas. Lo que hasta el momento era tranquilidad y bienestar pasó a convertirse en pesadilla y estrés. Aunque el fútbol al principio no era el máximo objetivo pronto tuvo que cambiar dicho planteamiento. Un grupo de jóvenes talentos jugaba, ganaba y ascendía obligando a reestructurar. Con el replanteamiento llegó la diversión: deudas, problemas fiscales, reproches entre los miembros de la junta, poca claridad, información escasa y respuesta sobre el terreno de juego….. goles y puntos sumados. Tratando de esconder la problemática extradeportiva se centraron en el fútbol; sin embargo, la inestabilidad de pasar por varios técnicos provocó cierto “run run” dentro del vestuario. Ahora, tras la tempestad y con distancia, parece haber llegado la calma.
La primavera altera pero en ocasiones amansa a la fieras. No sé si ha sido la alteración o la calma pero el caso es que el Girona FC tiene la oferta de dos posibles compradores que podrían poner punto y final a los problemas de solvencia del club y consecuentemente traer la paz al equipo. Pere Guardiola, hermano del preciado Pep Guardiola, o un grupo argentino representado por el abogado Ricardo Pini. Dos candidatos, una gran solución en forma de oportunidad. Esta misma semana se produjo un inesperado, o no, cambio de presidente. Patxi Otamendi, hasta hora vicepresidente del club, asumía la presidencia después que el máximo occionista, Josep Delgado, destituyera a Francesc Rebled. Con la llegada del nuevo presidente, debería conocerse quién ha sido el candidato elegido para dar con la ansiada solución. No obstante, sigue el misterio.

Esperando escritor y el nombre del comprador…. así me encuentro. De tanto esperar tendré que dejar la introducción de las aventuras gerundenses y centrarme en lo que realmente me importa, el fútbol.
Girona FC, un equipo que ha demostrado su gran capacidad de juego y lucha y que ha hecho de un camino que se les hacía cuesta arriba un camino llano y lleno de optimismo. Segundos en la tabla clasificatoria, con 59 puntos, y con ascenso directo, así se encuentran los hombres de Pablo Machín. Pero no vale distraerse ya que faltan diez partidos y grandes rivales. Posibilidades no les faltan pero se requiere entereza. Así que dejémonos de escribir libros de aventuras y entre todos hagamos que los jugadores puedan centrarse en anotar, marcar y celebrar. Es posible, sin aventuras.

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