Decían los tres mosqueteros de Alejandro Dumas aquello de “uno para todos, todos para uno” en una de esas historias donde la lealtad es la piedra angular de los valores de sus protagonistas. Y la clave de sus éxitos.

En España nos “odiamos” los unos a los otros, en un sentido de rivalidad deportiva, claro, durante la mayor parte del año. Los del Madrid odian a los del Barça, los del Betis a los del Sevilla, los de la Real a los del Athletic. Y etcétera. Y viceversa, claro. Salvo cuando llega el verano y nos encontramos en año par.

Aficionados españoles en Niza

Los del Atleti quieren que el Madrid pierda hasta a las chapas, pero celebrarán un gol de Ramos si el de Camas viste ese día la camiseta roja con el escudo de España. De igual manera que los aficionados al Madrid festejaron el gol de Piqué que nos daba el primer triunfo en esta Eurocopa o se indignaron al no encontrar a Iniesta en el once ideal de la UEFA tras la primera jornada del torneo. Vale, alguno igual pensó eso de “ya podía haber metido otro jugador”, pero al final, cuando el partido acaba, lo que le importa es que un jugador español ha metido gol para España. Y fin de la polémica.

Piqué y Ramos

Porque al final el aficionado al fútbol es fútbol lo que quiere. Sin embargo no es fútbol siempre lo que recibe. Porque este es un deporte muy goloso, principalmente, para quienes quieren obtener notoriedad política a su costa. Millones de personas de todo el mundo tienen la vista estos días puesta en Francia y eso lo saben grupos radicales que tienen que ver más con extremismos políticos que deportivos. Y lo utilizan para hacerse ver, para reivindicarse o para desatar instintos más ligados al odio que al deporte.

No hace falta irse muy lejos. También en nuestro país se utiliza el fútbol para hacer campaña política cuando quedan pocos días para unas segundas elecciones generales.

aficionados españoles

Y cuando la polémica no viene de quienes quieren usar el fútbol como arma política, como hicieron muchos el pasado lunes con el gol de Piqué, puede venir de cualquier flanco. Desde el destape de una investigación policial a las declaraciones inoportunas de un jugador de la selección.

El último ha sido Pedro al decir “no me merece seguir viniendo si no hay continuidad”. Tras el revuelo ha pedido disculpas y ha matizado sus palabras. Palabras que tal vez se hayan magnificado, como todo lo que envuelve a este equipo. Pero ya estaba ahí Piqué para hablar claro y poner orden.

Pedro España

“Vosotros debéis de estar aburridos y hacéis una noticia como si fuese la rehostia, pero no son más que sus sensaciones. No entiendo este revuelo. Aceptamos su opinión como la de otros. La Selección es una familia, lo hemos demostrado durante mucho tiempo y debemos continuar así”.

Pues eso, que España se juega el pase como primera de grupo ante Croacia. Que no está claro si Del Bosque repetirá once. Que Modric y Mandzukic casi seguro serán baja.

Que España está jugando la Eurocopa. Que está jugando bien. Que los españoles estamos disfrutando con nuestro equipo. Que queremos ver fútbol y hablar de fútbol.

Uno para todos…

España

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