GRACIAS. Podría empezar y acabar aquí mi articulo sobre el FC Barcelona. Podría hacerlo porque quiero hablar sobre uno de los temas de más actualidad del club y que además me entristece enormemente: La marcha de Xavi Hernández. Es de esos temas de los que preferiría no escribir, simplemente porque no me gusta. Yo, a título personal, hubiera preferido que Xavi terminase su andadura futbolística en el club que le vio crecer como jugador, ese en el que ha militado desde que tenía unos 11 años y que le ha visto levantar entre otras cosas 7 Ligas, 3 Champions o 2 Supercopas de Europa.

Hablar de un jugador como Xavi es relativamente fácil, basta con dejarse llevar por las sensaciones que te provoca verle sobre el terreno de juego y vistiendo la camiseta de tu equipo. Cada vez que toca el esférico das las gracias porque juegue en tu bando. Su calidad técnica va más allá. Es un jugador inteligente, de esos que parece que ven el fútbol primero en su mente y acto seguido sobre el terreno de juego, en sus botas. Uno no se da ni cuenta, no se percata de ello pero su rapidez a la hora de ejecutar el pase es tal y tan buena que le hace ser un mediocampista de esos que hay pocos. Pocos, como los errores que él comete, dentro y fuera del campo. No es solo un ejemplo de valores culés en cuanto a fútbol se refiere, también lo ha sido y lo es cuando no lleva las botas puestas.

Cuando hablo del ‘6’ del Barça he de confesar que se me llena la boca, me siento orgullosa de haberle visto jugar y de disfrutar cada uno de sus partidos con la samarreta culé. Dirige el equipo como un auténtico líder, cuando él habla los demás solo pueden hacer una cosa, escuchar. Es un maestro y un referente. Un ídolo y un ejemplo a seguir. Un factor determinante en el juego del Barcelona en los últimos años que, tristemente, ha decidido dar el paso de marcharse lejos, como muchos otros futbolistas de su generación han hecho ya. Eso me venía temiendo hace un par de temporadas atrás. Por suerte para mí su despedida del club no será hasta finales de este curso, quizás el siguiente si decidiese esperar al final de su contrato. Sí, si se va este año 2015 no esperará ni a que se cumpla el tiempo establecido, pero a mí, sinceramente, me da igual. Y digo que no me importa en el sentido de que por mi parte, aquello que decida estará bien. Xavi se ha ganado con su labor durante todos estos años en el conjunto de mis amores poder hacer lo que le venga en gana. Es más, respetaría su decisión fuera la que fuera simplemente porque así lo merece. Porque por todo lo que él nos ha dado a nosotros, lo mínimo que podemos devolverle es la posibilidad de que decida por su cuenta lo que quiere hacer, cuándo y cómo.

Un referente en el centro del campo al que dejará medio huérfano. (Aprovecharé cada oportunidad que tenga en la vida para recordar lo siguiente: no comprenderé nunca por qué no hicimos todo lo posible por quedarnos con Thiago, era el relevo natural de Xavi). El problema está en que no sólo nos vamos a quedar sin su forma de proteger el balón, de ver al compañero desmarcado antes que nadie o de ser un eje sobre el que acomodar al resto del equipo; el problema está en que también nos vamos a quedar sin ese líder dentro del vestuario capaz de calmar aguas, acallar rumores o acercar a personalidades muy dispares en favor de un sólo beneficiario, el fútbol. Es, como dije anteriormente, un buen ejemplo a seguir en muchos aspectos, y ahora el Barça tendrá que buscarle un sustituto. Dentro del campo, para su posición ya resuenan muchos nombres, ahora mismo la verdad me importa poco. No me gusta la idea de pensar cómo será la última vez que Xavi Hernández aplauda, con los brazos en alto, al salir del terreno de juego del Camp Nou a toda la afición. No me gusta para nada la simple imagen porque hasta en mi cabeza ya estoy al borde de la lagrimilla (y conste que no soy para nada una persona de lágrima fácil).

La velocidad del cerebro es más importante que la de las piernas” dijo en una ocasión, claramente sabe de lo que habla. Xavi es rápido mentalmente, un cerebro vinculado al fútbol y un jugador que ha crecido dentro del Barcelona. Pero sobre todo que ha hecho crecer al club, es por ello que una vez más me quedaría corta dándole simplemente las gracias. Gracias por haber decidido en algún momento de tu vida dedicarte al fútbol; gracias por haber creído que en el terreno de juego es necesario utilizar algo más que las piernas; gracias por demostrar que la clase, el toque y la elegancia no van reñidos a los resultados; gracias, una vez más, por haber hecho este club un poco más grande con tu presencia.

¡Visca el Barça!

Sobre El Autor

Cris De León

"Malo no es soñar, malo es quedarse dormido y desperdiciar las oportunidades." Andrea Pirlo.

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