Las aguas bajaban turbias y turbulentas en San Sebastián tras los resultados, el juego y las últimas declaraciones de jugadores y entrenador. El balance de las cuatro jornadas anteriores era muy pobre, dos empates y dos derrotas, la última en casa. El juego tampoco convencía a una afición que tenía muchas esperanzas en un equipo que se había reforzado con jugadores de calidad contrastada y sobre todo con la vuelta a casa de uno de los máximos exponentes de la clasificación para la Champions conseguida hace dos temporadas.

Pero lo que estaba terminando de caldear el ambiente fueron las declaraciones de varios jugadores, Zurutuza, Vela, Rulli…así como las palabras del entrenador antes y después de la derrota en casa contra el Espanyol. Y ya para rematar el pastel: el polémico pago de los 100.000 euros de la Real al Granada para posibilitar que Oier, portero realista cedido por el club andaluz, pudiera jugar el encuentro por la ausencia de Rulli debido a la tarjeta roja del domingo en Anoeta frente al Español. Y en estas, apareció el bombero Imagol Agirretxe para apagar el fuego, pero quién sabe si el incendio.Equipo

Sin un juego demasiado espectacular pero con un Agirretxe determinante y acertado delante del guardameta granadino, la Real conseguía llegar al descanso con una ventaja de dos goles antes del descanso, con un Granada cuya única táctica era aferrarse a que el árbitro se decidiera a pitar algún penalti ante las innumerables caídas de los jugadores andaluces dentro del área txuriurdin.

En el segundo tiempo, la Real consiguió mantener su puerta a cero sin demasiados apuros. Y Agirretxe supo aprovechar un pasillo en la defensa andaluza para marcar su hat-trick que ponía el definitivo 0-3 en el marcador; un Agirretxe que estuvo a punto de marcar unos minutos antes.

Esto de fútbol no hay quien lo entienda: observando el juego del Granada, parece imposible que un todopoderoso Real Madrid solo fuera capaz de meterle un gol a la inofensiva defensa granadina en el Bernabeú; un Madrid que le metió seis al Espanyol en su feudo; un Espanyol que le ganó a la Real en Anoeta endosándole un 2-3…..y la Real ganó ayer al Granada a domicilio. Lo dicho, poca lógica en el fútbol.

Tres puntos que saben a gloria y que servirán de revulsivo justo antes de jugarse el derbi contra los del otro lado de la A8 el próximo fin de semana.

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