Hay una liga de la que pocos hablan pero, seguramente, bastante más real que aquella que llena páginas y portadas de periódicos. Es la liga de los llamados equipos modestos o pequeños, aunque yo diría que es la Liga de los “normales”.

En esta liga no puedes gastarte 200 millones en fichajes cada año (a veces no puedes gastarte ni 10); los bancos, y menos aquéllos que se van a pique rodeados de polémicas, no te prestan dinero para fichar a grandes estrellas en espera de que vendan muchas camisetas y Hacienda escudriña tus cuentas buscando grietas (que casi siempre las hay) con mucho más esmero que las del resto.

En esta liga a los presidentes les conocen en su ciudad (a veces) y en los palcos no suelen prosperar muchos negocios. Tampoco hay salas de trofeos relucientes, visitas guiadas al estadio, autobuses de turistas en la puerta, ni packs de viaje que incluyen hotel, transporte, comida y entrada para el fútbol.

Los que juegan en esta liga ponen velas a la Virgen de Lourdes para que venga un millonario chino, ruso o árabe que les salve el pellejo; y luego las vuelven a poner para que dicho millonario no sea un estafador que les lleve a pique.

En la liga de los normales vas a jugar a casa de los que no lo son y rezas porque esos extraterrestres de sueldos, fama y egos desorbitados no tengan su día o, simplemente, no les apetezca mucho tenerlo.

Pero a veces lo que sucede es todo lo contrario. Que el grande te ataca con toda su artillería pesada, te aplasta sin piedad, se aprovecha de tu inferioridad y, encima, se la muestra al mundo entero con sorna.

Por suerte cuando perteneces a la liga de los normales y no a la de los estratosféricos, perder estas batallas -aunque sea por humillante goleada- no te preocupa en exceso porque sabes que esa no es tu guerra. La guerra del Granada es evitar el descenso y la derrota del Bernabéu, más allá de las cifras, lo que le ha supuesto realmente es perder tres puntos importantes pero no definitivos.

A los de Abel no les queda otra ahora que lamerse las heridas, levantar la rodilla de la arena y prepararse para los enfrentamientos ante Celta y Almería, fundamentales para seguir soñando con la permanencia. De aquí a final de liga aún les quedará batirse, entre otros, a Valencia, Sevilla y Atlético de Madrid, pero esa será otra guerra… y otra liga.

Una Respuesta

  1. Nuestra Liga - El Vestuario

    […] Es verdad que hay campos de Primera que no se llenan ni una vez en toda la temporada, o que sólo lo hacen cuando sus equipos se enfrentan a los dos extraterrestres de la Liga, pero eso no justifica que haya que castigar a esos equipos o, directamente echarles de la Liga. La mayoría de los clubes españoles de Primera y Segunda, y no digamos de categorías inferiores, están sumidos en graves problemas económicos y miran con desesperación más allá de nuestras fronteras en busca del chino o jeque de turno que les salve de la desaparición. http://elvestuario.es/la-liga-de-los-normales/ […]

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