La calidad del fútbol de los grandes con el encanto de los pequeños. Eso es exactamente lo que vivimos en el Leganés-Sporting. Y es que no dejan de ser adultos que saltan al campo llenos de ilusión. Como niños con zapatos nuevos.

Pero esa emoción, traducida en kilómetros recorridos y camisetas empapadas, no solo se refleja en el terreno de juego. Las gradas y los aledaños del estadio, desde mucho antes de que el árbitro pite el inicio del choque, son el mejor sitio para respirar verdadero fútbol.

Probad a preguntarle a alguien qué es para él ser de un equipo. Da igual que sea el Barça, el Alcorcón o el Puerta Bonita; la respuesta siempre es la misma: es un sentimiento. Y además de los que no tienen explicación. Más o menos como el amor. Algunos son calmados y otros tormentosos, a veces nos vuelven completamente locos pero es una sensación que no quieres perder nunca.

IMG-20150314-WA0062 (1)

Unos después recorrer más de 400 kilómetros, otros después de tres derrotas consecutivas. Unos antes de los goles, otros justo después. En el campo anima todo el mundo, cuando el equipo no lo necesita y, sobre todo, cuando es vital. Subirse al carro de los ganadores siempre es fácil, pero los verdaderos aficionados son los que están en las buenas y en las malas, los que saben comportarse con las victorias y especialmente con las derrotas.

IMG-20150314-WA0060

La parte menos bonita es lo visible que es la diferencia entre los seguidores de un equipo cualquiera y los radicales, ultras, palabras con ‘k’, o como queráis llamarles. Y esto, por desgracia, no ocurre solo en primera división. Grupos que se dedican casi exclusivamente a insultar al rival y crear problemas, a veces incluso dando la espalda al campo. Por suerte, es una minoría. Y os aseguro que se funcionaría exactamente igual sin ellos. Eso sí, la línea entre unos y otros es tan fina que puede acabar rompiéndose.

Los propios entrenadores fueron capaces de destacar por igual tanto la potencia como los méritos del rival; y su profundo agradecimiento a los jugadores y a todos los que ocupan las gradas cada fin de semana.

Y es que, al fin y al cabo, el primer gol lo marca la afición.

IMG-20150314-WA0061

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.