Lejos de los lujos de Primera y Segunda División A, lejos del foco mediático pero con la misma ilusión y ganas de progresar, ochenta equipos compiten en cuatro grupos en la Segunda División B. Los grandes medios de comunicación no le dan a esta categoría la misma dimensión que sí tienen las categorías superiores, son solo pequeños medios quienes se hacen eco de los fichajes, los directos y los resultados, y se comparten en gran parte a través de la red social Twitter.
Las cuentas dedicadas a la categoría de bronce son cada vez más. Poco a poco se han ido dando cuenta de que hay muchos seguidores de Segunda División B, ya que grandes ciudades como Cádiz, Murcia o Toledo acogen cada fin de semana a cientos de aficionados que van al campo o incluso se desplazan por España para ir a animar a su equipo.

Hace unos meses que se acabó una temporada, la 2014/15 y muchos recordaréis el ascenso de un club histórico como es el Real Oviedo. El equipo azulón consiguió subir a Segunda División A tras doce años en Segunda B, y además lo hizo derrotando a otro histórico, el Cádiz. A esa final acudieron nada más y nada menos que 27.000 espectadores que fueron testigos de una de las finales más apasionantes. ¿Se puede decir entonces que no es una categoría que interesa a la gente?

El planteamiento de los equipos y los ascensos y descensos no son como en Primera o Segunda, por eso vamos a explicar cómo se dividen los equipos, los playoffs, los playouts y algunas curiosidades de la categoría.

Cuatro grupos

Como ya se ha mencionado anteriormente, son ochenta los equipos que forman esta categoría y por eso se dividen en cuatro grupos. El reparto de los grupos este año, (cambia cada temporada dependiendo de los equipos que hayan subido o bajado) lo lleva a cabo la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Este año, como todos, ha habido muchas protestas de equipos, sobre todo los vascos y navarros, aunque finalmente la asamblea de la RFEF no tuvo en cuenta dichas protestas y la disposición de los grupos quedó de la siguiente manera:

El Grupo I está compuesto por los equipos de las provincias de: Asturias (Sporting B y Lealtad); Cantabria (Racing de Santander); Castilla y León (Arandina, Guijelo, Burgos, Cultural Leonesa, Valladolid y Atlético Astorga).

En el Grupo II compiten los equipos de las provincias de: Madrid (Rayo Majadahonda, Getafe B, Fuenlabrada y Real Madrid Castilla); Canarias (Mensajero); País Vasco (Arenas de Getxo, Real Sociedad B, Barakaldo, Amorebieta, Gernika, Real Unión, Sestao River, Leioa y Portugalete); Castilla La Mancha (Toledo, Talavera, La Roda, Guadalajara y Socuéllamos); Aragón (Ebro).

El Grupo III está formado por los equipos de las provincias de: Baleares (Atléticos Baleares y Llostense); Cataluña (L´Hospitalet, Badalona, Reus, Cornellá, Barcelona B, Sabadell, Espanyol B, Olot, La Pobla y el Lleida Esportiu); Valencia (Alcoyano, Valencia Mestalla, Villarreal B, Hércules, Oliimpic, Atlético Levante, Eldense y Huracán Valencia).

Por último el Grupo IV lo forman las provincias de Andalucia (Balompédica Linense, Marbella, Cádiz, Almería B, Algeciras, Linares, Granada B, Real Jaén, Sevilla Atlético, Recreativo de Huelva, Real Betis B y San Roque de Lepe); Extremadura (Mérida y Villanovense) y Melilla (UD Melilla).

Playoffs y Playouts

Veinte equipos viven pendientes, una vez que ha acabado la temporada, de unos bombos que contienen unas bolas y que serán las encargadas de decidir su futuro. Algunos equipos se juegan la permanencia en la categoría, es decir, pueden descender o quedarse un año más en Segunda B, y otros se juegan el ascenso a Segunda A o la permanencia.

Vayamos con el ascenso a Segunda A. Los cuatro primeros clasificados de cada grupo tienen derecho a subir de categoría a la liga profesional. En este caso los equipos de dividirán en dos:
Unos serán los primeros de cada grupo, que van por una parte. Por la otra, los otros doce equipos que se corresponden al segundo, el tercer y el cuarto clasificado de cada grupo.
Los cuatro clubes campeones de sus respectivos grupos son emparejados por sorteo. Disputan un partido de ida y otro de vuelta en el orden que determinen las bolas. Los dos vencedores ascienden directamente a Segunda División A. Los que pierden tienen otra oportunidad de ascenso, ya que se reenganchan al playoff de los segundos a cuartos de cada grupo.

Los otros doce equipos disputan una eliminatoria a doble partido. Se realiza un sorteo en el que los cuartos de cada uno de los grupos son emparejados con los segundos de los grupos contrarios. El primer partido se disputa en el estadio de los clasificados en cuarto puesto, para que los que han quedado segundos jueguen en casa.
Por ejemplo, si el Cádiz termina la competición en el cuarto puesto del grupo 4 de Segunda B se enfrentaría, según determine el sorteo y teniendo en cuenta que la clasificación puede sufrir cambios, al Racing de Santander (grupo 1), Real Madrid Castilla (grupo 2) o Valencia Mestalla (grupo 3).

Por su parte, los equipos clasificados en tercera posición en cada uno de los cuatro grupos, son emparejados entre sí mediante sorteo. Este también determina el orden de competición a ida y vuelta.
Compleja competición para ascender a la Liga Adelante
Los seis ganadores de estos enfrentamientos (entre cuartos contra segundos y entre terceros contra terceros) disputan una última eliminatoria contra los dos perdedores de los choques diputados entre los campeones de cada grupo. Esta eliminatoria se disputa a doble partido.
Los emparejamientos enfrentan a los equipos que ocuparon una mejor posición en la liga regular contra los que quedaron en un puesto inferior en la clasificación. La Real Federación Española de Fútbol incluye en el reglamento la posibilidad de modificar los choques para que no coincidan equipos que se encontraban en el mismo grupo. Si los choques se producen entre equipos que ocuparon el mismo puesto durante la competición, el orden de campo se determina por sorteo.

Los cuatro clubes vencedores disputan una última eliminatoria a doble partido. Los enfrentamientos se determinan igual que en la fase anterior. Los mejores clasificados en sus respectivos grupos de competición se enfrentan a los peores clasificados. En lo posible se evitan enfrentamientos entre equipos que pertenecían al mismo grupo, por lo que puede haber cambios de última hora. De nuevo el procedimiento de en qué campo se juega primero se mantiene como en la fase anterior.
Los dos equipos ganadores en esta fase ascienden a Segunda División junto con los dos equipos campeones de sus grupos que ganaron el primer play off’.
Descienden a Tercera División 18 equipos de Segunda B.

Los cuatro últimos clasificados de cada uno de los cuatro grupos de Segunda División B descienden directamente a Tercera División. Los cuatro equipos que ocupen la posición 16 (quinta por la cola) juegan una eliminatoria a doble partido para evitar el descenso.
Un sorteo determina los enfrentamientos y el orden de los partidos. Los dos equipos que resultan vencedores mantienen la categoría. Los dos que pierden descienden a Tercera División.
25 años después no hay descensos administrativos.

Una vez explicado cómo descienden los equipos, digamos que hay una tercera vía por la cual un equipo puede descender a Tercera División, y puede ser por temas de deudas. Si los equipos de Primera y Segunda A tienen problemas de impagos, en Segunda B es el pan de cada día. Muchos equipos tuvieron que dejar la categoría porque no podían hacer frente a las deudas, no podían pagar a los jugadores, o no podían permitirse el “lujo” de viajar a la otra punta de España para jugar sus partidos.

Sin embargo, por primera vez en 25 años, este verano no hubo ningún descenso administrativo. Esto se debe a que todos los equipos han pagado a sus jugadores las cantidades que se habían acordado al principio de la temporada 2014/15. Algo así no pasaba desde la temporada 1989-1990.
Tras la reunión de la Comisión Mixta el día 30 de junio, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) confirmó que todos los equipos habían cumplido con sus obligaciones económicas con sus futbolistas por lo que no habría ninguna sanción. Por una vez, los equipos de Primera y Segunda A deberían tomar ejemplo de estos clubes no tan grandes, pero igual de importantes.

Silvia Álamo

@Silvia_AlamoB

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