Son las cinco de una tarde de febrero y llego al estadio de Butarque dispuesta a pasar aquí unas cuantas horas para ver cómo es el día a día de la cantera de un equipo modesto. El día a día de la cantera del Leganés.

Prebenjamines LeganésEntrenamiento Leganés

Manolo Valverde, director de la cantera del “Lega”, me recibe en su despacho y con grabadora delante y algún que otro cigarro, empieza a hablarme de un mundo en el que lleva muchos años y cuyos entresijos conoce bien.

En el Leganés, concretamente, lleva casi diecisiete años (con un parón de seis entre medias). Ha sido jugador de fútbol y ahora es el responsable de coordinar a entrenadores, niños de la escuela y jugadores de la cantera; así como de tratar  con los padres de todos ellos y de seguir las directrices que se imponen desde la directiva del club.

Prebenjamines Leganés

Directrices que parten de un hecho común a todos los equipos que intentan sacar sus canteras adelante: La falta de ingresos y prepuesto para el fútbol base.

El “hobby” de ser entrenador

El ejemplo más claro es de los entrenadores. “Esto no es un trabajo, para qué vamos a engañarnos, es un hobby un poco remunerado, pero muy poco” dice Manolo. Nos cuenta que la cantidad que percibe cada uno al mes, en función de los equipos que lleve, no suele llegar a los 300 euros (eso los que más), y nos habla del problema que supondría para ellos la polémica decisión de fiscalizar unos “sueldos” que no llegan a 2.000 euros al año. “Al final les va a salir más a cuenta decir que lo hacen gratis”. “Tienen que venir tres o cuatro días a entrenar, más el día del partido. Se tienen que desplazar hasta aquí y le dedican muchas horas a esto y al final, no sólo no ganan, sino que les cuesta hasta dinero. Lo hacen por hobby y por ver si alguno pega el pelotazo”.

entrenadores de cantera

Un ejemplo de ello es Unai Emery, que estuvo de jugador en la primera etapa de Manolo en el club, se sacó el título de entrenador mientras militaba en Segunda y empezó a entrenar a algunos equipos infantiles. Empezó poco a poco y ha conseguido llegar a la élite del fútbol, algo que puede servir de motivación a los entrenadores de ésta y otras canteras.

Forjar y captar jugadores

En el caso de los jugadores hay más opciones pues la crisis económica y la falta de dinero proveniente de la construcción y otras áreas que nutrían antes a presidentes y clubes, han obligado a buscar ingresos por otro lado, y ahí aparecen los jugadores formados en la cantera y que empiezan a destacar. Hasta cadetes la potestad del jugador es de los padres, pero a partir de juveniles el club puede retener a un jugador hasta cuatro años y requerir una cantidad de dinero a otro equipo que pretenda ficharle.

Hay ejemplos como el de Pachón, al que Manolo trajo de la cantera del Parla y que se vendió al Valladolid, o el de Antonio López, que acabó recalando en el Sevilla.

Los Espartanos del Leganés

Equipos como el Leganés tienen pocos recursos a la hora de captar jugadores ya que no hay ojeadores propiamente dichos como en los equipos grandes, sino que son los propios entrenadores de cantera quienes van tomando nota de los jugadores de otros equipos que más destacan en su grupo.

Esta es otra de las grandes diferencias entre los equipos modestos y el resto. Real Madrid y Atlético, por ejemplo, tienen ojeadores que recorren España e incluso las ligas extranjeras en busca de jóvenes promesas a las que formar, a las que ofrecen sueldos, alojamientos en residencias del propio club, etc. Sin embargo clubes como el Leganés no tienen capacidad económica para pagar ojeadores ni, mucho menos, sueldos a los niños

Muchos de los jugadores del primer equipo proceden de otras canteras ya que las cesiones, por ejemplo de jugadores de Real Madrid, Atlético, etc. son beneficiosas para ambas partes. El equipo “grande” da rodaje a jugadores que no tienen cabida en sus filas y asume la mayor parte del sueldo y el equipo más modesto, el Leganés en este caso, paga la parte acorde con sus presupuestos.

El Leganés cuenta con 12 equipos, que van desde Benjamín hasta el primer equipo, que milita en en Liga Adelante.

Una sesión de entrenamiento

Dejamos atrás el despacho y nos trasladamos, cámara en mano, a los campos de entrenamiento de Butarque. Alcanzamos a ver el final de la sesión del Juvenil A, que milita en la División de Honor, y pronto el campo se llena de niños de distintas edades enfundados en camisetas azules. Son prebenjamines, alevines e infantiles entrenando con sus distintos equipos. Juntos pero no revueltos.

Acompañamos a Raúl Huertas, entrenador del Infantil B, en una sesión de trabajo y nos colamos en el vestuario donde se forja la base de este grupo que decidió auto denominarse “Los Espartanos”.

Infantiles en El Vestuario

vestuario de cantera

Antes de saltar al campo a entrenar, Raúl y su equipo de trabajo (Carlos Serrano, segundo entrenador y Pablo Suárez, entrenador de porteros) reúnen a los chavales para una puesta en común. Ahí todos hablan del partido anterior, repasan fallos, aciertos, se marcan retos y se motivan de cara al entrenamiento y al próximo encuentro.

Esta es la tercera temporada de Raúl con este grupo y nos reconoce que es fundamental la elección de los capitanes y tener un grupo de jugadores de plena confianza que ayude a mantener el orden y a cumplir las reglas ante cualquier conflicto que pueda surgir.

 

Él, como muchos de los que comparten su sueño, empezó a entrenar con tan sólo dieciséis años. Fue en el equipo de su barrio, el Getafe III y ahí siguió hasta que en 2010 dio el salto al Leganés, donde ha entrenado a Alevín B, Alevín A y ahora a Infantil B.

Raúl Huertas, entrenador de Infantil B

Raúl y sus compañeros preparan los entrenamientos a conciencia, con trabajos específicos destinados a fortalecer el aspecto físico de los jugadores, a trabajar objetivos técnicos y a aprender y practicar la estrategia. Puede que sea un hobby, pero se lo toman como un trabajo.

Todos ellos forman parte de la cantera del Leganés. Entrenadores, niños y jóvenes de entre 10 y 19 años que se reparten por todos los equipos de todas las categorías, e incluso los más pequeños que lo hacen en la Escuela, figuras como la de Manolo Valverde, que intenta coordinarlos a todos…

Cantera. Unidos por un sueño.

Todos luchan cada día contra los problemas que acompañan a los equipos modestos, contra la falta de medios económicos, contra el olvido de los medios de comunicación. Todos comparten sueños de alcanzar cotas más altas, de emular a Emery y a Pachón. Pero, por encima de todo, comparten una misma pasión. Una pasión que alimenta esos sueños y ayuda a superar los obstáculos: el fútbol.

Es el día a día en la lucha de la cantera.

Sobre El Autor

Mónica De la Sierra

"Las cosas no se imaginan. Suceden" Cholo Simeone.

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