La Real visitaba la Comunidad Valenciana con sus dos equipos de primera, el femenino y el masculino, un fin de semana donde los valencianos celebraban la mascletà, un disparo pirotécnico muy ruidoso y rítmico que se dispara con motivo de sus fiestas y cuyo objetivo es estimular el cuerpo a través de los fuertes ruidos rítmicos de los petardos de gran potencia sonora. Y por los resultados obtenidos por ambos equipos (1-0 y 2-0) está claro que los txuriurdin (este fin de semana ambos equipos de naranja) están más acostumbrados a fuegos más tranquilos y sosegados como los fuegos artificiales. Y un fin de semana más los dos equipos también compartieron horario (sábado-domingo) jugando al mediodía con un “caloret” muy poco común en estas fechas en nuestra costa gipuzkoana y que pudo influir a unas y a otros. Entre “la mascletà” y “el caloret” la Real sufrió un “fracàs”.

Aun admitiendo que el Valencia era superior al equipo realista, la primera parte fue bastante competida, sin embargo, los chés no conseguían marcar en la portería de Rulli, quien salvó en un par de ocasiones a su equipo. Una primera parte que hacía tener alguna pequeña esperanza en los donostiarras que mantenían una defensa ordenada pero seguían con los problemas de todas las jornadas: apenas creaban peligro en la portería de Alves. Xabi Prieto tuvo una oportunidad para poner por delante a los txuriurdin, pero esta vez el capitán, quien marcó por partida doble la jornada anterior frente al Sevilla, no estuvo acertado. Ni Prieto ni Canales, que más tarde se supo que había pasado una mala noche y no se encontraba en plenitud física, acertaban a la hora de mandar balones a Agirretxe.

Tras el descanso, el entrenador del club blanco leyó perfectamente el partido cuando mandó a su equipo atacar por la banda derecha donde Yuri era superado una y otra vez. El Valencia encontró un pasillo por esa banda y metió una marcha más consiguiendo dos goles en diez minutos con centros desde ese lado derecho. Y ahí acabó el partido pues la Real era incapaz de crear peligro y asustar al portero valenciano. Canales fue sustituido por Hervías quien ofreció algo diferente con su velocidad y la Real se estiró pero no fue suficiente para conseguir empatar el partido. Los cambios propuestos por el entrenador escocés de la Real no consiguieron que el panorama que ofrecía el quipo cambiara. Está claro que “la mascletà y “el caloret” no sentaron bien a ninguno de nuestros dos primeras.

La Real sigue sin ganar fuera de Anoeta y ofreciendo un juego paupérrimo que no invita al optimismo. Este año va a tocar sufrir hasta final de temporada.

Sobre El Autor

Elisa Manterola

"Salir a ganar, negarse a perder" Thomas Rongen.

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