El fútbol tiene premisas que suelen cumplirse al pie de la letra. Aunque hay excepciones que confirman la regla. Popularmente se dice que entrenador que debuta no pierde, y del mismo modo, que existe una “inexorable ley del ex”, por la cual un futbolista siempre le convierte a su ex equipo. ¿La cumplirá Morata en los partidos ante Real Madrid?.

Dicen también que el fútbol da revancha. Y claro está, al conocerse que uno de los cruces de semifinales de la Liga de Campeones era el de Juventus – Real Madrid, de inmediato se recordó la temporada 2002-2003, cuando los bianconeri superaron en esta misma instancia, a los merengues, que venían de ser campeones de Europa, como ahora.

En aquella oportunidad, Real Madrid no logró retener la corona, por lo cual el desafío de la revancha está marcado de cara a los partidos de los próximos 5 y 13 de mayo. Sin embargo, en esta ocasión, el concepto de ‘revancha’, es algo bipolar, pues así como es aplicable a un equipo, lo es también a un futbolista.

Álvaro Morata, ese ‘9’ que Italia le está forjando a España, también jugará las semifinales con sed de revancha, pues desde su llegada a la Juventus, un club en el que no tiene pasado, ha mejorado tanto deportiva, como personalmente.

Que por sus venas corre sangre blanca, no cabe duda. Pero tampoco la hay en cuanto a que un futbolista, por muy aficionado que sea, busca la gloria con la elástica que viste.

Morata, un experto en desmarcarse y pensar en una fracción de segundo si chutar a puerta o lanzar el balón a un compañero, se marchó de Real Madrid cansado de mendigar oportunidades que supo aprovechar muy bien desde el minuto uno en la Vecchia Signora.

¿Y qué mejor manera de demostrarle al equipo que le dejó partir que siendo el líder del rival, camino a la victoria?.

Esta final resulta tan importante para Real Madrid, como para Juventus, y Morata tiene servida en bandeja la oportunidad de demostrar esa ‘malicia‘ innata que posee Jesé Rodríguez, y que él comenzó a ganar desde que hizo las maletas, en el campo de juego.

Consciencia de lo que es capaz de hacer el canterano existe en su ex equipo, que tal como se hicieron eco esta semana varios medios de prensa, pidió incluir en la transferencia la ‘cláusula del miedo’ que le impidiera enfrentar a Real Madrid, algo que UEFA no reconoce, como hizo ver la pasada campaña, al permitir a Atlético de Madrid alinear al portero Thibaut Courtois frente al Chelsea, poseedor de su ficha.

Colchoneros y blues también se jugaban entonces, el pasaje a la final, y tras firmar tablas en cero en la ida en el Vicente Calderón, los españoles vencieron 3-1 a los británicos, con una gran actuación del belga, quien le arruinó la fiesta a Mourinho.

Pero no solamente eso. Ese día Chelsea había comenzado ganando con un gol del entonces ex Atlético, Fernando Torres, hoy de nuevo en el club; y luego, ocurrió la remontada que colocó a los de Simeone en la final de Lisboa, que acabaron perdiendo.

¿Cumplirá Morata con la inexorable ley del ex, y eliminará al Real Madrid en su camino a Berlín?

Por lo pronto, el futbolista sabe que la llave se definirá en un campo muy importante para él, el que le vio debutar en el primer equipo en diciembre de 2010, cuando muchos pensaban que jugaba por ser hijo pródigo de la cantera madridista. Ahora volverá tras demostrar que eso solamente le ayudó a ser profeta fuera de su tierra:

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