Por dónde empezar después de haber sufrido la mayor vergüenza que recuerdo como madridista y no es la primera vez que se pierde un partido.

Precisamente el perder no me avergüenza, sí las maneras. Tras años acudiendo al estadio (cierto es que no estuve presente en el 2-6) no me había quedado muda NUNCA. Y me avergüenzo por ello. Por este motivo empiezo repasando artículos escritos anteriormente para poner en orden mis sentimientos madridistas y me encuentro con “Corazón Blanco” escrito en marzo y resulta que en marzo, me sentía igual que hoy.

Recapacito y pienso que me siento contrariada, resulta que me siento vacía en parte por la ausencia de un héroe que indique dónde está el camino a seguir; me siento vacía desde hace mucho tiempo por la falta de un capitán que no solo recuerde qué significa el escudo blanco, sino que se lo explique al equipo, sobre todo a los nuevos y también a las estrellas que se compran por política de conquista a golpe de talonario, que a ninguno nos molesta hasta que estas personas no defienden el escudo; me siento vacía por la ausencia de esa figura a la que admiren y respeten aficionados y jugadores y sí, por ello me siento vacía y por eso la afición madridista ni es soberana ni estará unida nunca, mientras nadie nos indique nuestro camino a seguir. No se puede vivir continuamente de la historia recordando a las figuras madridistas que sí fueron épicas y que sí impartieron y disciplinaron a una legión de fieles seguidores. Siempre estarán en nuestra historia y su leyenda debe seguir siendo retransmitida pero representada por las jóvenes leyendas. Y este capitán al que sin conocerlo echamos menos, ni se encuentra ni se le espera.

Al escuchar a Florentino decir que tras el partido de la vergüenza había jugadores que no entendieron esa presión… y los pitos en el Bernabéu, me doy cuenta de que ése es precisamente el problema, ¿qué no entienden? ¿no entienden que en el Real Madrid cada partido es una final? ¿que un clásico es la batalla a conquistar más importante de cada temporada? ¿que demostrar el orgullo de vestir la camiseta blanca es su máxima misión y sólo se demuestra dejándose la piel? este es el problema. Que no venga Florentino y nos diga que Benítez lleva poco tiempo, que si el problema es de enero y no se soluciona de un día para otro, no,  está claro que no pero eso de que lleva poco tiempo… es que con Florentino todos los entrenadores llevan poco tiempo y el llevar poco tiempo y hacer un mal partido el aficionado madridista lo puede permitir, lo que no se puede permitir es humillar al escudo y a la afición y eso sólo lo puede explicar un capitán madridista en el vestuario, eso únicamente se soluciona llenando el club de gente cuya máxima sea defender al Real Madrid.

Yo como aficionada no entiendo tampoco cómo hemos llegado a esta situación, donde los aficionados piten en un clásico a los jugadores madridistas, donde saquen pañuelos blancos y encima aplaudan al rival; que no nos engañen, que no se aplaude a Iniesta por hacer un partido maravilloso, se aplaude a Iniesta por “castigar” a los jugadores madridistas y eso es la mayor humillación que se ha conseguido entre todos, directiva, jugadores, equipo técnico y afición.

Tras mi análisis solo me queda una cosa: seguir animando al Real Madrid; el que es madridista sí siente el escudo, porque unidos sí conseguiremos corregir los problemas y por la necesidad de devolver a recuperar el orgullo blanco, porque también depende de nosotros, los aficionados, seguir contando la historia madridista. Por ello ahora más que nunca ¡Hala Madrid!

Sobre El Autor

Lara Molina

“La camiseta del Real Madrid es blanca, se puede manchar de barro, sudor y hasta de sangre, pero nunca de vergüenza.” Santiago Bernabéu.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.