Semana de ensueño la que está viviendo el FC Barcelona. Las buenas noticias así como los resultados favorables parecen querer apoderarse del vestuario azulgrana. Sin embargo, no se puede bajar la guardia ya que hablar de fútbol es sinónimo de sorpresas e incontrolables situaciones y este sueño podría convertirse en un mal despertar. Eso es precisamente lo que hace el fútbol algo mágico. La incertidumbre, la adrenalina ocasionada por el terreno de juego, el esférico chocando con los pies y el reloj anotando minutos jugados. A pesar del buen momento culé necesitamos prudencia, cautela, seriedad, trabajo y ante todo fútbol para poder afrontar lo que podría ser un nuevo triplete. Es posible pero hay que jugar.

El FC Barcelona puede optar a todo, conseguir algo o perderlo todo. Así que  no se puede dejar escapar esta oportunidad. Se requiere seguridad y profesionalidad al mando. ¿Candidatos? Muchos y buenos. Las estadísticas avalan buena conducción: 20 de 26 partidos ganados en Liga, 6 en Champions, clasificados en Copa del Rey, alto porcentaje de posesión de balón y buenas estadísticas de jugadores a nivel individual. Es posible, pero hay que jugar.

Este sábado los hombres de Luis Enrique recibirán al Eibar donde podrán dar un primer paso a ese largo y ansiado camino. Si ganan, obtendrán más ventaja en la Liga y podrán mantenerse líderes, algo que les ayudaría para poder abordar una semana fantástica, donde hay Champions frente el Manchester City y clásico ante el Real Madrid. Exacto, dos encuentros escalofriantes a lo que el fútbol se refiere. Dos citas más allá de lo deportivo. Dos ocasiones para reafirmarse, reencontrarse con los trofeos y seguir marcando pasos en la historia del fútbol. Dos duelos para la posibilidad pero dos encuentros que hay que jugar y ganar. Es posible pero que la expectación deje ganar, celebrar y soñar.

Sobre El Autor

Mireia Morais

“No hay nada más peligroso que no arriesgarse.” Pep Guardiola.

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