Se aproximan grandes duelos por los cuartos de final de la Liga de Campeones. Uno de ellos, muy especial, el PSG-Barcelona, que tendrá la ida el día 15 y la revancha el 21 y la peculiaridad del subduelo entre dos de los mejores futbolistas del mundo, los uruguayos Edinson Cavani y Luis Suárez.

Es lógico que, derbi madrileño de por medio, este partido no llegue a tener la relevancia que debería. Pero lo cierto es que, después de lo sucedido en la fase de grupos, donde se vieron las caras con un resultado favorable para cada uno, y de cómo PSG se deshizo del Chelsea en una llave de octavos para el infarto, el solo hecho de que cualquier cosa puede suceder, transforma a este cruce en uno de los mejores que puedan jugarse.

Además, tanto para los que hemos tenido la chance de ver a Suárez y a Cavani desde sus inicios, como para los que no, resulta un enfrentamiento tremendo. Será por la ‘Garra Charrúa’ que ambos llevan como bandera, o porque se sabe que ambos darán lo mejor de sí y se acordarán de sus madres si es necesario para cerrar el partido con un abrazo amigo, como en las viejas épocas… será por la ausencia de Zlatan en la ida, o porque a muchos les caen más simpáticos estos dos que Messi e Ibra… será por muchas razones. Pero el PSG-Barcelona será, por sobre todas las cosas, un Cavani vs. Suárez.

Se trata de dos futbolistas que han tenido y tienen mucho en común, incluso, vinieron al mundo con apenas 24 días de diferencia y nacieron en la misma ciudad. Sin embargo, el mismo destino que los transformó en dos piezas fundamentales de un puzzle de color Celeste, se ha empeñado en enfrentarles, pero solamente a nivel de clubes.

Ambos tuvieron un corto pasaje por el fútbol profesional uruguayo, pero lo aprovecharon tanto, que maravillaron al mundo hasta transformarse en dos jugadores tan destacados como para figurar en la lista de los más caros, privilegio que no pueden darse muchos y que, millones a un lado, tienen a sus paisanos pletóricos de orgullo y deseosos de ver fútbol europeo como pocas veces antes había sucedido.

La realidad es que han logrado, como pocos, seguir el camino de Diego Forlán y adaptar sus estilos de juego a las exigencias y, por ejemplo, entrenar sus físicos como el fútbol moderno exige.

Los 64 kilos de Cavani

Edinson Cavani, DanubioEl Matador inició su carrera en su Salto natal, donde jugó en Nacional, Peñarol y Remeros, y a los 15 años emigró a la capital para unirse a Danubio, actual campeón uruguayo, con el que debutó en 2006, año en que anotó 10 goles que fueron de gran aporte para que el equipo obtuviera el primer torneo corto de un año en el que también se consagró como el mejor del país.

Tras ser goleador del Sudamericano Sub 20 con Uruguay en 2007, emigró al Palermo de Italia, donde anotó 34 goles en cuatro temporadas y luego fue transferido al Nápoli, donde fue elevado a la categoría de dios (no encontraron nada superior). Allí se despachó con 78 dianas en tres años (más del doble que en su anterior equipo, en menos tiempo), y se consagró máximo goleador histórico del equipo en torneos internacionales, goleador de la Copa Italia (2011-2012) y Capocannoniere de la Serie A en la temporada 2012-2013.

Ese mismo año fue Bota de Bronce de Europa y estuvo nominado al Balón de Oro, lo que le llevó a ser transferido a Francia por una suma jamás pagada hasta el momento en esa Liga y aunque hasta el día de hoy sigue quejándose de que le colocan más retrasado en el campo, y no ha vuelvo a plasmar sus capacidades de artillero, no ha hecho más que fortalecer las de defensa y elaboración, tal y como venía realizando desde 2008, cuando Tabárez le dio esa función, que con el correr de los años le transformó en el mejor compañero de Luis Suárez.

Los 81 kilos de Suárez

Luis Suárez, NacionalEl Pistolero abandonó su tierra desde pequeño, junto a su familia, y tras jugar en el Urreta, pasó a Nacional, club en cuyo primer equipo debutó en 2005 y marcó 10 goles hasta que en 2007 y tras una peculiar historia con la que ahora es su esposa que quedará para otra, le vendieron en menos de un millón de euros al Groningen de Holanda.

Permaneció solo una temporada allí, lo suficiente para anotar otra decena de goles y aprender muchísimo. Tanto, como que o cambiaba ciertos hábitos o se quedaría siendo lo que fue, un pitado más de la afición de uno de los clubes más importantes del Uruguay. Supo hacer el click necesario y su esfuerzo le valió para ser ídolo y capitán del Ajax de Holanda, donde consiguió 81 goles en 110 partidos a lo largo de cuatro temporadas (más del doble de los anotados por Cavani en 109 choques en el mismo período en el Palermo).

Al emigrar a Inglaterra las cosas no le fueron tan bien. Sin embargo, grandes suspensiones mediante, acabó con 69 goles en 110 partidos y la Bota de Oro  que compartió con Cristiano Ronaldo en la temporada 2013-14 y volvió a repetir título con el portugués, siendo también los máximos ‘cañoneros’ ligueros del año natural 2014 que a Suarez le valieron para ser transferido en otra cifra récord para el fútbol uruguayo, hacia un Barcelona donde cada día deslumbra más.

Cuarta vez de Cavani vs. Suárez

La primera vez en primera fue bajo el frío de junio de 2006, cuando por la última fecha del Clausura uruguayo, el Danubio de Cavani, con un gol de su obra, venció al Nacional de un Suárez que fue suplente.

La segunda, pocos meses después, por la llamada Liguilla para clasificar a las copas internacionales, y el triunfo, se lo llevó el equipo de Suárez, sin que ni él ni Cavani, anotaran goles.

En la ida de la presente Liga de Campeones, donde el PSG venció al Barcelona, el Pistolero no jugó por la sanción de la FIFA que recaía sobre su persona, por lo que la tercera vez se postergó hasta diciembre de 2014 cuando tras la victoria de los blaugrana que valió para la clasificación de ambos equipos a la siguiente ronda, los dos ‘9’ salieron del campo abrazados, como amigos, como complementos que son uno del otro.

Porque salvo en esos cuatro enfrentamientos, Suárez y Cavani han sido ejemplos de que sí puede haber más de uno bueno e importante en un equipo, en una selección. Ambos han sido bandera del ‘Proceso Tabárez’, donde jamás se cuestionó quién era mejor que el otro.

Ambos se enfrentarán nuevamente por Liga de Campeones y esta vez, solo uno se clasificará, sabiendo que su mejor complemento en el mundo, ha caído derrotado, pero con hidalguía.

Cavani y Suárez de pequeños

 

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