Que la Giralda, como dice la canción, pueda presumir orgullosa del Sevilla FC. Eso es lo que pretenden los de Unai Emery. Llegar alto, llegar lejos y hacerlo bien en la Europa League. La afición sevillista confía en las posibilidades de su equipo, lo conocen y saben que pueden con el Borussia Monchengladbach y todos los que se le pongan por delante.

El resultado de su primer enfrentamiento frente al conjunto alemán no ha sido el mejor. Un sólo gol. Un solitario tanto de Iborra, que aunque ayuda a plantearse de una forma diferente el partido que se verá en el Borussia Park, no es definitorio. La historia del Sevilla es la de un conjunto que pese a comenzar con una ventaja, mínima eso sí, ha terminando cayendo en el partido de vuelta. Dicen que cuando las personas olvidan su historia están condenadas a repetirla; los moradores del Sánchez Pizjuan no olvidan, y por eso esperan que esta vez la historia no se repita, que sea tan sólo un recuerdo, y los andaluces certifiquen la victoria también en tierra extranjera.

Los germanos están a un nivel muy alto y los hispalenses, tal y como ya ha dicho su técnico, necesitarán en este segundo partido de las cualidades y calidades tanto individuales, como colectivas. Será más que necesario, un ruego por parte de todos podría denominarse, que el juego de los nuestros sea dominante. Hay que llevar la voz cantante y marcar desde el inicio el ritmo del partido si quieren ser los que se hagan con el juego y la victoria. El Sevilla ha crecido. Y digo ha crecido utilizando un mal tiempo verbal. El conjunto sigue creciendo, cada día a mejor y no puede ser ahora cuando se pierda esa percepción que desde fuera se tiene de ellos.

Los esfuerzos lógicos derivados de competiciones como Liga y Europa League se ven reflejados en cada uno de los encuentros, pero la forma en que los de Emery están enfrentándose a ello es más que envidiable. Pueden con ello y más. Lo sé, lo puedo asegurar, y su técnico y jugadores también. Partidos y situaciones como la que viven en la actualidad son difíciles de sobrellevar, pero no imposibles, y al Sevilla FC le vienen bien. Demostrar de cara a Europa y a la competición nacional de qué pasta están hechos los de la ‘familia rojiblanca’.

Sobre El Autor

Cris De León

"Malo no es soñar, malo es quedarse dormido y desperdiciar las oportunidades." Andrea Pirlo.

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