Le habían inculcado rectitud y mansedumbre. Debía ser capaz de adaptarse al medio en que le tocase vivir y aceptar su destino de ver el mundo a través de otros ojos.

Aquella noche se sentía inquieta, fuera de lugar. Las carreras por la banda persiguiendo al chico holandés la descolocaron y acabó saltando al terreno de juego.

Aguilera sintió su ausencia de repente y se apresuró a reemplazarla dejando un gran vacío en el carril derecho.

Overmars, libre de su incómoda marca, avanzó veloz hacia el área rival. Ahí comenzó a fraguarse la derrota.

¡Qué noche la de aquella lentilla!

29 de marzo de 1997. Atlético de Madrid-Ajax. Cuartos de final de la UCL.

Sobre El Autor

Mónica De la Sierra

"Las cosas no se imaginan. Suceden" Cholo Simeone.

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