Si digo Salva Ballesta, ustedes pensarán en el Málaga, el Valencia o el Atlético de Madrid. Tal vez les venga a la mente la palabra gol, la bandera de España bordada en unas botas de fútbol o una celebración de gol en forma de saludo militar.

Salva Ballesta, sin embargo, es mucho más. Un entregado trabajador del mundo del fútbol que pasó por Sevilla Atlético, Écija, Sevilla, Racing de Santander, Atlético de Madrid, Valencia, Bolton, Málaga, Levante y Albacete y en todos dejó huella.

Fue Pichici con el Rácing de Santander la temporada 1999-2000 y al año siguiente repitió título pero esta vez con el Atlético de Madrid y en Segunda División. Se proclamó Campeón de Liga con el Valencia y máximo goleador de su equipo, y siguió alternando equipos y ciudades españolas con parada inglesa incluida.

Ahora entrena al Atlético Malagueño y habla con pasión y absoluta franqueza de sus jugadores, de los equipos por los que pasó, del mundo del fútbol, de unas polémicas que nunca entendió y de su otra pasión: los aviones.

Salva Ballesta siempre habló claro y lo sigue haciendo. Recuerda durante esta entrevista a todos los que le han servido de apoyo en el camino y, al terminar, las palabras que nos vienen a la cabeza son: lealtad, honestidad, esfuerzo y trabajo.

Sevilla Atlético, Écija, Sevilla, Rácing de Santander, Atlético de Madrid, Valencia, Bolton, Málaga, Levante, Albacete… ¿me dejo alguno?

No, efectivamente esa es la larga lista de los equipos a los que he pertenecido e incluso algunos, como Atlético de Madrid y Málaga, en diferentes etapas.

Salva Ballesta es un jugador que ha pasado por muchos equipos y que ha dejado huella en todos ellos, ¿eso cómo se consigue?

Yo creo que eso es muy fácil, ser honrado en tu trabajo, estar siempre al servicio del club al que perteneces, defender los colores por encima de cualquier beneficio personal y sobre todo considerarte un trabajador más del club, cuyo puesto es el de futbolista.

Siempre me ha encantado tener mucho contacto con las personas del club, ya que son las que hacen que todo funcione y tienen mucha importancia en una empresa.

Fuiste pichichi de Primera División con el Rácing de Santander en la temporada 1999-2000, supongo que cuando acabó la Liga no te faltaron las ofertas.

Efectivamente fue un año muy importante en mi carrera y son un equipo y una ciudad que siempre están y estarán presentes en mi vida.

Ofertas hubo muchísimas, de la Premier, del Calcio, liga francesa, e incluso te puedo decir que estaba ya todo hecho con el Milán , hablado y cerrado a falta de las firmas y de una manera muy extraña, que nunca supe por qué, nos quedamos el presidente del Racing , mi representante y yo esperándolos en Santander una soleada mañana… Jajajajaja, ¿qué te parece? Firmaron a un jugador del Atlético de Madrid.

Salva Ballesta. Atlético de Madrid.

Pero decidiste marcharte a jugar a un recién descendido como era el Atlético de Madrid que, aparte de lo deportivo, atravesaba una situación jurídica y económicamente convulsa. ¿Qué lleva al Pichichi de Primera a migrar a Segunda?

Muy fácil de entender. DAR TU PALABRA Y CUMPLIRLA

Además recuerdo que estando en casa de Jesús Gil la tarde que se firmó el contrato, me llamó varias veces Lendoiro, ex presidente del Deportivo de la Coruña , intentando convencerme de que cambiase de opinión, y me vio tan seguro con la decisión, de que nunca traicionaría mi palabra, que me dijo “chaval, ojalá muchos fueran tan serios como tú”. Yo le agradecí su constante interés y nos deseamos suerte…

En el tema deportivo, me gustaba el proyecto y el club…. y cada día que pasaba allí, tenía más claro que no me había equivocado , porque sobre todo, tuve la oportunidad de conocer a grandísimos compañeros (Toni Muñoz, Kiko, Hugo leal, Luque,etc.)

Lorenzo Buenaventura, fisioterapeuta y preparador físico, Antonio Sanz, en aquella epoca mi jefe de prensa, entrenadores como Marcos Alonso, Fernando Zambrano…

A nivel personal, me llenó muchísimo y conocí a una persona muy especial don Carlos Peña, mi amigo y delegado del club.

Y volviste a ser Pichichi en Segunda

Fue un año duro, porque no conseguimos el objetivo que era lo más importante.

Al final te queda al menos haberlo dado todo y gracias a mis compañeros conseguí ese segundo título de pichichi de manera consecutiva.

En ese año te ganaste ya para siempre a la afición colchonera, ¿qué te pareció esa afición?

Todas las aficiones me han tratado de manera formidable y siempre que he tenido la oportunidad de volver allí, me han tratado como uno suyo.

Son muy grandes.

Me han chivado que hace dos años, el día que el Atlético le arrebató la Copa al Madrid, en las inmediaciones del Bernabéu, varios aficionados rojiblancos, con cariño, te intentaron mantear, ¿recuerdas ese episodio? ¿Sigues notando el cariño de la gente de los equipos en los que has militado?

Efectivamente, estaba en un bar antes de entrar a ver la final con muchos amigos, y cuando me vieron entrar, me levantaron y estuve mucho tiempo sin tocar el suelo. ¡Y eso que pesaba 85 kilos!

Como te decia antes, es brutal el cariño. Incluso a día de hoy sigo recibiendo cartas de aficionados alegrándose de mi trayectoria como entrenador y deseándome suerte para el futuro.

En ese “Infierno Rojiblanco” coincidiste con un chaval de 17 años que aparecía como gran promesa, ¿qué impresión te dio Fernando Torres?

Un chaval tímido, con ganas de comerse el mundo, ganas de triunfar, desparpajo, y se le veía que llegaría lejos.

¿Qué te ha parecido su vuelta al Atlético?

Muy buena idea, no tengo dudas de que triunfará otra vez.

Salva Ballesta, campeón de Liga con el Valencia.

Tras el Atlético te proclamaste campeón de Liga con el Valencia. Hoy en día que un equipo que no sea Barça o Madrid gane la Liga, ¿es casi un milagro?

Efectivamente nadie se lo esperaba, pero así fue, además fue un año muy bueno a nivel personal y colectivo, quedando máximo goleador del equipo.

Pero es muy dificil competir contra los colosos del futbol, aunque el año pasado ya hubo sorpresa…

¿Cómo fue tu paso por Inglaterra?

Fueron 6 meses muy duros porque tuve un grave problema familiar. Allí conocí a una de las personas más buenas y mejor compañero que he conocido: Don Iván Campo. Me ayudó muchísimo.

Al Málaga has estado siempre muy unido, ahora como entrenador del Club Atlético Malagueño. ¿Qué tal es el paso de jugador a entrenador?

Al Málaga le debo mucho en mi vida y espero devolvérselo con creces y ya he empezado. El paso es muy bonito, muy diferente, pero enriquecedor.

Me encanta, soy un apasionado del fútbol, le dedico todo el día y tanto mi cuerpo técnico como yo, nos dedicamos a estar en continua formación, porque es fundamental para llegar lejos. Luego, por supuesto, que alguien te dé la oportunidad y muestre confianza en ti y en tu trabajo es fundamental. Pero por ganas y preparación no va a ser.

Salva Ballesta, Málaga C.F.

¿Te entran ganas a veces de saltar al campo?

Sí, pero uno ya no está para esas palizas diarias a las que está sometido un futbolista profesional , tanto a nivel físico , como mental.

En tu primer año como entrenador conseguiste meter al Malagueño en el playoff de ascenso a segunda B, donde caísteis en segunda ronda. ¿Satisfecho con tu estreno?

Mejor imposible, sobre todo, porque el equipo se desmanteló entero y el presupuesto era salvajemente inferior. Conseguimos primero formar una familia y después un equipo, a partir de ahí, solo se veía un equipo de compañeros remando hacia el mismo lado. Jamás hubo ni un conato de discusión y realizaron un año extraordinario.

Fruto del trabajo propio y de los compañeros, jugadores como Samu Castillejo, Juampi Añor y Rafa de Vicente, están en la primera plantilla.

Eso sí, cuando cogimos el equipo, me llevé la sorpresa de que ambos estaban más fuera que dentro y no por decisión propia. Ahora mire usted si es un patrimonio del club.

Esta campaña está siendo muy buena también, estáis a 5 puntos del tercero, ¿el ascenso vuelve a ser el objetivo?

La verdad es que estamos muy satisfechos todo el equipo técnico, los chicos están formidables, porque además hay muchas circunstancias que podrían hacer que no estuviesen ahí luchando, sobre todo por el reducido número de jugadores, la imposibilidad de jugar con determinados jugadores por temas de licencias de juvenil, y eso hace que el jugador tenga que exigirse al máximo sin tener casi ese compañero que le haga esforzarse por el puesto…Pero ellos todo lo contrario, se exigen al mil por mil.

Esto son los problemas que suelen tener los técnicos de los filiales. Eso sí, es un máster avanzado para buscar soluciones a muchos problemas que van surgiendo día a día en un equipo de fútbol.

Has dicho también que el objetivo era la formación de futbolistas.

Por supuesto, pero cuanto más arriba estés, más evolucionas, pero repito el objetivo es poner lo más cerca posible a nivel táctico, técnico, físico y mental a mis jugadores y que si Javi Gracia tiene intención de contar con ellos, que ese salto sea lo más pequeño posible.

¿Tienes algún referente como entrenador?

De todos he aprendido mucho. Intento coger lo mejor de cada uno y lo peor también para no hacerlo, pero he tenido más de treinta…

¿Conociste a Luis Aragonés?

Sí, lo tuve unos días antes de irme al Valencia y de canterano en Sevilla, pero no  te podría decir más de lo que ya sabemos de él.

¿Qué celebración es mejor, el shiiiii de Cristiano, los bailes de los brasileños o el saludo militar de Salva?

Para mí la mía, pero sólo porque es mía y recordaba a muchos amigos que tengo y que han sido muy importantes en mi carrera deportiva.

Como jugador alguna vez te viste envuelto en polémica ¿en el mundo del fútbol es mejor quedarse callado a decir lo que uno piensa?

Sobre las polémicas nunca las entendí, además hay muchos que están muy equivocados, pero bueno, no hay que darle mucha importancia. Un hombre íntegro debe de tomar decisiones y yo tomaba las mías. Si quieres progresar rápido hay un camino claro, pero al final la personalidad, la seriedad, la honradez y la disciplina te llevan muy lejos.

¿Crees que el Celta y/o Abel fuero injustos contigo?

Yo lo que te digo es que yo no abandonaré a los míos jamás. Si no quieren a alguien mío, no me quieren a mí. Soy excesivamente leal.

De corazón les deseo lo mejor. La vida es muy corta, bonita y a la vez dura como para ser rencoroso. Qué va, en mis códigos no está la palabra rencor.

¿Cuáles son los planes de Salva Ballesta a corto y largo plazo?

A corto plazo disfrutar de mi equipo, hacerlos crecer.

Crecer como entrenador e intentar no dejar la mínima oportunidad que me dé esta profesión para llegar lejos como entrenador junto a mis compañeros. Raúl Castillo, segundo entrenador, Juanjo Rico, preparador físico y Antonio Mengual, entrenador de porteros.

¿Qué te apasiona más el fútbol, los aviones, el Ejército del Aire…?

Todo me apasiona pero mis preferencias son:

Fútbol

Aviones

Sobre el Ejército del Aire sólo decir que es una institución que admiro.

Salva Ballesta, piloto.

Si digo Yak-52 y Bucker la mayoría de la gente no sabe de qué hablo

Dos aviones maravillosos, uno ruso y otro alemán, que me hacen pasar unos ratos increíbles.

¿Eres piloto civil?

Sí.

¿Qué es más emocionante, aterrizar un avión o meter un gol decisivo y que 60.000 personas coreen tu nombre?

Seguro que meter un gol decisivo.

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