Se acabó, ya no hay dudas, ya no hay opciones, la Liga es nuestra. Es del FC Barcelona. El conjunto de Luis Enrique se proclamó sobre el césped del Vicente Calderón campeón de la competición nacional. Dignos sucesores del equipo colchonero que hasta ayer domingo era propietario del título. Ahora los mejores volvemos a ser nosotros.

No me cabe otra forma de hablar que desde la alegría. Esta temporada se ha hecho esperar, este título sabe a algo más. El primero en el banquillo de ‘Lucho’, quién sabe si se volverá a repetir el ansiado triplete. Puede que este sea solo el primero, el comienzo de muchos otros trofeos.  Ojalá que así sea. Un torneo difícil como comentaba Sergio Busquets al acabar el encuentro. ¡Y que lo diga!, el Barça ha pasado este año por varias situaciones muy diferentes, desde el inicio hasta este momento en que alzamos los brazos como vencedores hemos visto de todo.

Las celebraciones se sucedían y cuando ya sabíamos que matemáticamente eramos campeones solo una cosa rondaba nuestras cabezas…hay que ir a por más. No nos vale con un título, los queremos todos. Optamos a todo. ¿Por qué no? Ya sucedió una vez y aunque nos parecía casi imposible podría darse de nuevo la situación. No tememos a ningún equipo, les respetamos como rivales, eso sí. Pero por ahora seguimos celebrando que hemos conseguido una nueva Liga. Una más. Y a seguir sumando.

Nos valía con ganar en el campo del Atleti para hacernos con la victoria. Nos valía tanto que hasta en ciertas ocasiones, tiempo atrás, se llegó a decir que los del Cholo nos dejarían ganar si llegaban con la tercera plaza asegurada. Como pudo verse ayer, no fue así. Ambos conjuntos lucharon durante todo el encuentro por hacerse con el partido pero uno de los dos se llevó el gato al agua. Por suerte para mí fue el Barça. Principalmente por un motivo. Un motivo con nombre propio: Lionel Messi. ¡Madre mía de mi vida! ¿Recordáis el “Iniesta de mi vida“? Pues ayer fue más bien un “Messi de mi vida”. De mi vida, de mi corazón y de todo. Porque el argentino volvió a ser determinante. Volvió a ser el encargado de destacar y el jugador que sentenciara el partido y con él, la competición. Y encima lo hizo bonito, como siempre. De verdad que a veces me planteo de qué pasta está hecha este jugador. Increíble. Me gustaría saber dónde están ahora todos aquellos que le tacharon de ‘pequeño dictador’ y de llevarse mal con jugadores como Neymar o Luis Suárez. El tridente del Barça ha hecho estragos este año, y muchos, ¿a que sí “queridos amigos“?

Dejando el tema Messi atrás y centrándonos en lo importante, nos queda un último encuentro que disputar. Uno que será diferente, será el colofón final. Jugaremos sabiendo que ya somos campeones, lo haremos sin presión y pudiendo dar minutos de descanso a aquellos que más lo merecen y de quienes más dependemos para repetir una noche como la de ayer. Una noche de felicitaciones, de orgullo culé (como siempre), y de celebraciones. Muchas celebraciones. Un canto era anoche el que más se repetía, uno que ahora yo me atrevo a escribiros aquí y a cantar con fuerza, porque sí. Porque ya está aquí, porque ya la Liga es nuestra y porque nos la merecemos. ¡Visca el Barça!

                                                            Blaugrana al vent,
                                                            un crit valent,
                                                            tenim un nom,
                                                            el sap tothom:
                                                           ¡Barça! ¡Barça! ¡Baaarça!

 

 

Sobre El Autor

Cris De León

"Malo no es soñar, malo es quedarse dormido y desperdiciar las oportunidades." Andrea Pirlo.

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