Hoy os voy a contar un cuento. Tiene todos los alicientes para ser uno de los buenos: intriga, emoción, despedidas repentinas, problemas económicos, salvadores de ojos rasgados, viajes a reinos lejanos… y fútbol.

Ángel Torres

Todo empezó hace poco más de dos meses cuando un equipo de la primera división china, el Guangzhou R&S, anunció el fichaje del entonces entrenador del Getafe, Cosmin Contra. Dos semanas después Ángel Torres, presidente del equipo madrileño, anunciaba la marcha del técnico rumano y de Michel Herrero, jugador cedido por el Valencia.

Las cifras del traspaso, que rondaron los cinco de millones de euros, 600.000 de los cuales fueron a parar a las arcas del conjunto ché, sirvieron para aliviar los problemas económicos que atraviesa el conjunto azulón. “No podemos de decir que no. Es una oferta interesante. Hacemos un favor al Getafe y al resto del vestuario” dijo Torres, probablemente en referencia a las situaciones de impago que habían denunciado algunos futbolistas a la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles).

Un día después de la salida de Contra, el 5 de enero, Quique Sánchez Flores tomaba las riendas del Getafe CF, club en el que debutó como entrenador en el año 2004. Parecía el comienzo de una hermosa amistad… pero lo fue de una más bien breve. Tan solo cincuenta y dos días (y once partidos) después, el técnico madrileño dimitía por sorpresa. “Una decisión personal, producto de una reflexión vital. Creo que es la mejor decisión, el mejor modo de dignificar mi profesión y respetarme a mí mismo”.

Quique Sánchez Flores

Y es que China había vuelto a cruzarse en los caminos del Getafe y de Ángel Torres. Esta vez era Jorge Sammir el elegido y el Jiangsu Sainty, su destino. El jugador internacional croata no pudo resistirse a una suculenta oferta económica de 11 millones de euros en tres temporadas. “Es verdad, me fue bien en Getafe, pero con esto he resuelto mis finanzas para toda la vida”. La operación dejó en su ya ex club una cantidad que rondaría entre los 3 y los 5 millones, pero también un importante vacío que provocó el fulgurante abandono de Quique Sánchez Flores.

El Getafe intenta ahora sobreponerse a tanto sobresalto y tanta pérdida repentina y mientras suenan nombres como Pantic, Paunovic, Toril o Esnaider, ha entregado el mando del equipo a Pablo Franco, entrenador del filial, que contará con la ayuda de un viejo conocido de la casa, Javier Casquero. El ex jugador, que ha aprobado el tercer nivel del curso de entrenador pero aún no ha pasado el periodo de prácticas, formará parte del cuerpo técnico como segundo entrenador de Pablo Franco… o del que venga.

Álvaro Vázquez

La plantilla, por su parte, ha mostrado su apoyo al nuevo técnico. “Estamos a muerte con Pablo, tiene muchísimas ganas y le vamos a ayudar en todo” declaraba hoy Álvaro Vázquez, bigoleador el pasado sábado en la derrota del Getafe por dos goles a tres ante el Málaga.

Y colorín colorado… seguiremos informando.

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