A lo largo de mi vida he vivido numerosos momentos como aficionada del Real Betis, pero lo último que podía imaginar era compartir una experiencia única e inolvidable con el equipo en el partido frente al Athletic de Bilbao en el Nuevo San Mamés.

Todo empezó cuando se pusieron en contacto conmigo desde Cruzcampo comunicándome que había sido la afortunada de un viaje a lo grande con el Real Betis a Bilbao. Me costó trabajo asimilar que compartiría vuelo y hotel con mi equipo pero, mientras tanto, la semana se esfumó y llegó el gran día. La maleta cargada de ilusión y los ojos bien abiertos. Estaba ante una experiencia única que solo se vive una vez en la vida.

Si por algo se caracteriza el Betis es porque su afición le acompaña allá donde vaya, y esta vez tuve el honor de presenciarlo en primera persona fuera de Sevilla. En el Aeropuerto de San Pablo (Sevilla) pude conocer a otros “locos de la cabeza” que también ponían rumbo a Bilbao. Entre ellos, un niño que estaba de cumpleaños y su padre le había hecho el mejor regalo posible: vivir de cerca con la expedición verdiblanca el viaje y el ambiente de un partido. Seguro que jamás olvidará ese cumpleaños. Así pues, todos juntos cogimos ese avión con la ilusión de traer de vuelta tres puntos más y disfrutar al máximo del momento. Varios cánticos antes de despegar, y en un abrir y cerrar de ojos aterrizamos en Bilbao. En el aeropuerto y en el hotel tuvo lugar un caluroso recibimiento de aquellos béticos desplazados y de otros que sienten los colores lejos del Villamarín. Bilbao era un poquito verdiblanca.

Aficionados Real Beis

Aficionados del Betis a las puertas del hotel

Amaneció el domingo con el típico cosquilleo de partido, aunque esta vez tenía a escasos metros a aquellos jugadores que defenderían la elástica de las trece barras sobre el terreno de juego. Las calles de la ciudad respiraban ambiente de fútbol desde el mediodía; bares y balcones engalanados con las banderas del Athletic, familias y amigos intercambiaban opiniones e impresiones de cara al partido. Sin embargo, en todo momento reinaba el buen ambiente de fútbol entre ambas aficiones. ¡Aúpa Betis! Nos decían “los leones” cuando nos veían pasear con nuestras bufandas del Betis.

Se acercaba la hora del partido y los aledaños del estadio estaban repletos de aficionados con muchas ganas de fútbol. Entre fotos y cánticos, los cuerpos técnicos daban a conocer las alineaciones del encuentro. El XI de Valverde presentaba varias rotaciones tras la paliza física del partido de Europa League, aunque no les pasó factura ante un Betis que no estuvo presente en San Mamés. Mal partido del conjunto de Juan Merino que se vieron en todo momento superados por el rival y sin opciones reales en ningún tramo del encuentro.

Afición Real Betis en San Mamés

San Mamés teñido de verdiblanco

Vuelta a Sevilla. Caras más serias tras un bochornoso partido. Conseguir la victoria hubiera sido la guinda a esta inolvidable experiencia con el Real Betis. Pero como se suele decir… “que me quiten lo bailao”.

Afición Real Betis

Sobre El Autor

Cris Olid

“A todo el que se ponga la camiseta del Betis le tiene que hervir la sangre verde. Y al que no le guste que se vaya a otro club. Es una filosofía que hay que inculcar.” Sebastián Alabanda.

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