Hay estadios y estadios; aficiones y aficiones; y luego está Vallecas y su afición. He visitado muchísimos campos de fútbol en España, pero ninguno te produce la sensación de bienestar y de sentirte en casa como la afición del Rayo Vallecano y su estadio. Los aficionados realistas siempre esperamos esta cita con especial cariño y va marcada en nuestro calendario como visita obligada. Y una vez más Vallecas no nos defraudó con un cariñoso recibimiento comenzando en la cuenta oficial de twitter y luego ya en el campo. Visitar Vallecas siempre se convierte en una fiesta, sea cual sea el resultado: esas cervezas compartidas con los aficionados rivales en los alrededores del campo no tienen precio.

Pero esta vez, el equipo quiso que la fiesta fuera total y nos regaló con un partido con cuatro goles a favor gracias a la efectividad de nuestros jugadores, marcaron los de siempre y otro (Vela, Chory Castro, Agirretxe y Elustondo).
Ninguno de los dos equipos se jugaba prácticamente nada, ya que el séptimo puesto para el Rayo dependía de unas carambolas difíciles de firmar. Rayistas y realistas salieron al campo con la intención de disputar el partido haciendo honor a aquello de “Si hay que ir se va, pero ir para nada es tontería”. Y los aficionados de ambos equipos lo agradecieron. Los goles son los fuegos artificiales, el clímax del fútbol y seis goles hicieron acto de presencia en el estadio rayista. Esta vez la Real se disfrazó de goleadora y marcó 4 goles: esta temporada la Real ha marcado 4 goles dos veces más, al Sevilla y al Real Madrid en casa, pero era la primera vez que lo hacía fuera de casa.

Los dos primeros goles de la Real se produjeron en el primer tiempo y ambos debido a fallos defensivos del Rayo. Canales y Pardo se encargaron de robar el balón y Vela y Chory Castro los pusieron en el fondo de la portería de Toño. Fantástica la volea de Chory en este segundo gol. Y cuando mejor estaba jugando la Real, llegaron los dos goles del Rayo consiguiendo el empate. Sin embargo, esta vez el equipo txuriurdin no estaba dispuesto a dejar escapar la victoria y Agirretxe y Elustondo, que salieron del banquillo en esta segunda parte, consiguieron perforar la portería del cancerbero Toño dejando el marcador con el 2-4 definitivo logrando así la segunda victoria a domicilio de esta temporada.

Una goleada en el último partido es como el estudiante que llevando todo el curso suspendiendo saca una buena nota en “la extraordinaria”, en “la de gracia”, en la última oportunidad. Demostrar que se podía haber hecho mucho mejor pero no se hizo deja, quizá, un peor sabor de boca. A pesar de la mil y una vez repetida mala planificación del equipo, la Real tenía plantilla para poder optar a un puesto europeo y en diferentes partidos contra equipos exigentes, la Real quiso ganar y ganó. Pero la temporada ha sido mala, de suspenso y a los txuriurdin se nos ha hecho larga, muy larga.

Pero todo acabó, y gracias que acabó. Ahora toca reflexionar y analizar desde la calma. Rectificar es de sabios y toca aprender de los errores cometidos. “Los errores no se corrigen, simplemente no se vuelven a cometer”, Anónimo.

Sobre El Autor

Elisa Manterola

"Salir a ganar, negarse a perder" Thomas Rongen.

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